Sábado 17 de Noviembre de 2018
  

C Los Puntos Sobre las Íes

La gran farsa... Primera?


Por José Angel Sánchez López

Cuando el pueblo es manipulado y decide sin información, es el peor de los sistemas políticos,

el último estado de la degradación del poder o sea la degeneración de la democracia. L

a Oclocracia se nutre del rencor y la ignorancia.  

Polibio.

 

Para nadie fue una sorpresa el resultado de la llamada “consulta” celebrada el domingo pasado en donde el 69.95% del millón 67 mil 859 papeletas depositadas en las urnas se inclinó por la ampliación del aeropuerto de Santa Lucía y el mejoramiento de los aeropuertos de la Ciudad de México y Toluca.

Muy serio el presidente electo Andrés Manuel López Obrador dijo que “se respetará la decisión ciudadana”, que no fue otra cosa que la inducción a la anticipada decisión de darle palo al nuevo aeropuerto internacional de México (NAIM) en Texcoco.

Una burda farsa fue, pues desde semanas antes de la dichosa e irregular consulta en donde la cifra de supuestos participantes fue inferior al uno por ciento del padrón electoral de México.

Y digo supuestos participantes porque, si bien es cierto que miles de simpatizantes y adoradores de Andrés Manuel acudieron a votar, también lo es que en muchas ciudades del país seleccionadas para este proceso, las urnas fueron rellenadas con boletas cruzadas por los morenistas encargados de las mesas.

Circula por ahí un video que muestra claramente como una joven cruzaba cientos de papeletas en favor de Santa Lucía.

Las viejas prácticas priistas en plena acción ahora por los morenistas.

Claro, debo decirlo, esto no fue en todas las casillas, pero si se dieron casos.

Ahora bien, ya se ha hablado bastante de esto, pero ese supuesto ejercicio democrático no fue sancionado por autoridad alguna, es irregular porque no cumple con los requisitos para una consulta nacional.

Además, como es posible que la decisión se ponga en manos de miles de ciudadanos que desconocen lo que representa la decisión, miles, cientos de miles de ciudadanos que ignoran lo que representa un aeropuerto, que jamás han volado en un avión, que ignoran los beneficios económicos no para unos cuantos, los inversionistas, sino para la región y el país porque el nuevo aeropuerto aumentaría  el flujo de turistas que traen divisas, la llegada de mas inversiones, el incremento del comercio internacional que permitiría diversificar los mercados para nuestros productos, etc. etc.

La versión de que se rescata el lago de Texcoco. ¿Cuál lago?... si ya está seco.

El hábitat de especies regionales y migratorias. ¿Cuáles?... si el lago ya está seco.

Que el vaso de Texcoco es peligroso por los hundimientos por el suelo fangoso.

Ignora la gente que votó en contra del NAIM que el autor del proyecto es el Arquitecto Renzo Piano, el mismo que diseñó el aeropuerto internacional de Kansai (?????? ´Kansai Kokusai K?k?´, Código IATA: KIX, OACI: RJBB) que es un aeropuerto internacional ubicado en una isla artificial en la bahía de Osaka, Japón, que opera vuelos procedentes y con destino a casi todo el mundo.

Ese aeropuerto está sobre el mar y en operación desde 1994. En su construcción se empleó una mano de obra de aproximadamente 10,000 trabajadores y 10 millones de horas de trabajo a lo largo de 3 años, el uso de 80 barcos para completar la capa de 30 metros de grosor ubicada en la plataforma submarina.

Ignoran los que votaron atendiendo la consigna, que los especialistas consultados, todos se inclinaron por Texcoco y advirtieron, incluso, problemas con la operación simultánea de Santa Lucía y el de la Ciudad de México, además de la complicación para los viajeros que tengan que bajar en Toluca.

López Obrador desdeñó además la oposición manifestada por representantes de ocho asociaciones de los municipios de Tecámac y Zumpango expresada antes de la consulta.

Su voz, la voz de los vecinos de Santa Lucía no fue escuchada.

La decisión, como lo señalamos ya estaba tomada y se pretendió disfrazar con el simulacro de una consulta. 

Ahora a esperar la reacción de los inversionistas y los contratistas afectados con la cancelación del proyecto.

Consecuencias que representarán la pérdida de cientos de millones de pesos en sanciones por la cancelación de contratos ya que lo mas seguro es que no acepten se los cambien por otras obras.

Con este acto de populismo nato, mala señal se manda a los inversionistas nacionales y extranjeros.

Ya lo veremos.

Ah! y anticipándome a la andanada de insultos que me lanzarán los fanáticos, aclaro: No estoy en contra del Presidente electo. Señalo lo que me parece, y les parece a miles de mexicanos, es incorrecto.

No podemos desear que le vaya mal a López Obrador porque eso significaría que le iría mal a México.

Queremos un buen gobierno, sin populismo pero realista, que atienda las prioridades nacionales, sobre todo las de los que menos tienen, pero con justo equilibrio.

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