Sábado 17 de Noviembre de 2018
  

C Observatorio

Candidatos de hace 18 años y las drogas


Por Mario Martini

Buscando en mi archivo algunos artículos para el proyecto de un nuevo libro que sea el pretexto celebratorio de mis primeros 50 años de periodista que se cumplen este año de 2018, encontré un texto de mi intervención en la sección “Yo creo” que en el 2000 transmitió Televisión del Pacífico para recoger la opinión de personajes sinaloenses sobre diversos temas, práctica democrática que hoy es necesaria en los medios de comunicación rebasados por las redes sociales. Decidí reproducirlo por los personajes y su sorprendente y puntual vigencia:

Ninguno de los candidatos a la presidencia de la república ha tratado con profundidad el asunto de la seguridad pública. Para Cuauhtémoc Cárdenas la solución es simple: gobierno honesto que aplique la ley, mejore la eficiencia policial y excluya al ejército de esta tarea por ser inconstitucional.

Francisco Labastida Ochoa propone organizar una súper policía que disponga de una extraordinaria cantidad de recursos económicos y tecnológicos para combatir al crimen organizado.

Vicente Fox coincide con la propuesta del perredista, al proponer honestidad gubernamental y cuerpos policiacos mejor preparados.  No sabemos lo que los otros 3 candidatos opinan al respecto.

Es decir, quienes hoy aspiran a gobernar al país creen que con la aplicación honesta de la ley, buena voluntad y dinero suficiente podrán aniquilar a un imperio criminal que vale 500 mil millones de dólares al año, 25 veces más de lo que Estados Unidos dispuso en 1999 para combatir a las drogas en 11 países.

El procurador general de la república acaba de hacer público el resumen de lo que el gobierno mexicano ha hecho de 1994 a 1999 en la lucha contra el tráfico de estupefacientes en nuestro país. Tanto estas cifras como las que ofrece la agencia norteamericana contra el narcotráfico (DEA) demuestran que el consumo y diversidad de drogas van en aumento sostenido, en tanto que la droga decomisada disminuye. ¿Cuál es la explicación?

Ninguno de estos 3 candidatos ha sugerido la necesidad de convocar a una cumbre continental para que en este siglo XXI se discuta la legalización de la droga que disminuya la circulación de dinero ilegal y como consecuencia reduzca el margen de operación de los criminales. Controlar legalmente el mercado de las drogas no pretende ser un acto de irresponsabilidad, como algunos políticos y sectores sociales han desacreditado, sino que es un acto que preserva la soberanía nacional y la salud pública que están bajo amenaza del enorme poder corruptor de esa extraordinaria capacidad financiera que obviamente tiene capacidad de sobra para desestabilizar a cualquier democracia del mundo, más si se trata de una incipiente como la nuestra.        

Sin lugar a dudas, uno de los grandes temas a discutir en este nuevo siglo debe ser  la legalización y control del estado de drogas. De otra manera, la violencia sistematizada seguirá siendo la calamidad social de esta y las próximas centurias. (Febrero 8/2000)

 paralelomm@gmail.com