Martes 21 de Enero de 2020
  

C Observatorio

La tournée del Químico


Por Mario Martini

Cuando pienso en el viaje que hará a España el Químico Luis Guillermo Benítez Torres con un grupo de servidores públicos del sur del estado no entiendo por qué viene a mi mente una película mexicana que vi o imaginé en los años 60.

La trama es más o menos así: una guapa y juvenil rancherita -creo que María Antonieta Pons- llega a la casa de asistencia de su madrina en la ciudad de México del entonces ascendente cachorro de la revolución Miguel Alemán Valdés y del modernizador urbano Ernesto P. Uruchurtu. Pero en realidad la casa de asistencia resulta ser una “casa de asignación” -así identificados los prostíbulos por la Ley de Relativa a la Prostitución y Profilaxis Social de 1943- que no tarda en seducir a la hermosa muchacha que pronto aprende el oficio y se convierte en “la mejor de la casa”, deseada por magnates y empresarios que la llenan de elogios, joyas, fortuna y celos...

Ya empoderada, como dicen ahora, la mujer manda traer al Valle de Anáhuac -la entonces región más transparente del aire de Alfonso Reyes y Carlos Fuentes- a padres, hermanos, padrinos, amigos, vecinos y hasta al párroco del pueblo. La tournée rural arriba a la ciudad en jumentos, con huacales repletos de gallinas y mazorcas, provocando sorpresa y escarnio entre los conductores que viajan en sus bólidos por los recientemente inaugurados Periférico y Viaducto. Son la risión de un mundo cosmopolita y discriminador. Por supuesto, la cotizada meretriz -que bebe cognac Hennessy y fuma puros Montecristo #4- se avergüenza de la rústica parentela, a la que humilla y destierra para siempre de su vida.

Pero la justicia divina -muy presente en las cintas de la época de oro del cine nacional- cae sobre la bella ramera que es desfigurada por un amante enloquecido que le charrasquea el rostro. A partir de entonces, el declive: cae al abismo que la conduce de regreso al pueblo que la recibe con infinita compasión. Fin.

Me parece que la moraleja de la cinta es “no salir de tu pueblo -y menos con dinero ajeno- si no estás preparado para conquistar al mundo”.

Inspirado en aquella cinta y aspirando su enseñanza, me parece que sólo un milagro haría que Europa y los reyes de España se rindan a la tournée del Químico que arribará el 20 de enero a Madrid, cargada con generosos bastimentos de aguachile de camarón, tamales barbones, músicos de banda y una cándida estafa llamada “Riviera Mazatlán”.

Saludos cordiales
MM
paralelomm@gmail.com