Sábado 28 de Noviembre de 2020
  

C A confesion de parte

Objeción de conciencia en el campo de la salud


Por Vicente Hernández Delgado

DECISIÓN POLÉMICA

A mediados de octubre del año que termina, el congreso del estado de Nuevo León aprobó con 36 votos a favor y 5 en contra, la adición de la fracción IV al artículo 48 de la Ley Estatal de Salud, consistente en que “el personal médico y de enfermería que forme parte del Sistema Estatal de Salud, podrán ejercer objeción de conciencia y excusarse de participar en la presentación de servicios que establece la Ley”.

Dicha iniciativa había sido defendida por la diputada del PT María Guadalupe Rodríguez Martínez, exponiendo que “La objeción de conciencia es el derecho consistente en la negativa a realizar determinados actos o servicios derivados de la orden de autoridad o una norma jurídica cuando estos contradicen los propios principios éticos o morales”. Hasta ahí, no hay mayor discrepancia con el concepto señalado, el problema tiene que ver con el conflicto que genera con la constitución general.

En su argumentación, la legisladora hizo referencia al Código de Bioética que la Comisión Nacional de Bioética había expedido, cuyo artículo 28 señala que “El personal de salud podrá rehusarse a aplicar medidas diagnósticas y terapéuticas que a su juicio pongan en riesgo la vida de los pacientes, de sus superiores jerárquicos o a los principios bioéticos, a sus capacidades profesionales o razones de objeción de conciencia”.

REACCIONES A LA REFORMA

Como era de esperarse, hubo diversas reacciones a esta iniciativa, debido a que la ética o moral  privada o personal de un profesional de la salud podría determinar si otorgaba atención médica o terapéutica a un paciente de acuerdo a sus convicciones, sobre todo si estos son pacientes con VIH, de las comunidades indígenas,  LGBT, migrantes o a la mujer que solicite un aborto.

En estos términos, el Consejo nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), alertó sobre la posibilidad de que la reforma en cuestión “se convierta en un impedimento para que todas las personas ejerzan plenamente su derecho a la salud”. Por su parte, el Museo Memoria y Tolerancia consideró que “Nuevo León acaba de aprobar una ley que contradice el derecho a la no discriminación y el derecho a la salud, plasmados en la constitución federal”.

PRECEDENTE INMEDIATO

La propia adición del artículo 10 Bis a la Ley General de Salud que sirvió de inspiración al congreso de Nuevo León y que sería objetada por la CNDH, es inferior a la Norma Oficial Mexicana que ordena practicar el aborto cuando un embarazo es producto de una violación, y a las leyes de Salud y Voluntad Anticipada vigentes desde hace tiempo en la cd. de México.

Desde el 11 de junio del año 2018, la CNDH había interpuesto  acción de inconstitucionalidad contra los intentos de incluir la objeción de conciencia en el Sistema Nacional de Salud a partir de la reforma publicada en el DOF el 11 de mayo de aquel año, argumentando que tal adición limitaba brindar los servicios médicos a la población vulnerable y la discriminaba; lo que llevó al ministro Raúl Saldívar  a admitir el recurso y a ordenar notificar al poder legislativo y ejecutivo a efecto de que estos hicieran valer sus consideraciones.

En su argumentación, la CNDH consideró que la objeción de conciencia debería estar prevista en la constitución pues afecta el acceso del derecho humano a la salud; además pidió se invalidaran los dos artículos transitorios de la reforma, pues se dejó a la Secretaría de Salud emitir “disposiciones y lineamientos” para el ejercicio de la objeción de conciencia, lo que violaría el principio de reserva de la ley al dejar puntos centrales en manos de una dependencia del ejecutivo, además de que la reforma obliga a las legislaturas locales de las entidades federativas a adecuar sus respectivas leyes de salud, camino seguido por el congreso de Nuevo León.

Lo anterior debió obligar al congreso de Nuevo León a  armonizar en un máximo de 180 días hábiles, los ajustes que se hicieran a la ley publicada en el DOF y a esperar la resolución de la Corte sobre la acción de inconstitucionalidad interpuesta por la CNDH. Pero no lo hicieron y se tomaron 11 meses más en aprobar la adición al artículo 48 de su ley estatal.

CARACTERÍSTICAS DE LA REFORMA O ADICIÓN

La reforma que comentamos nos remite a los temas propios de la bioética, como el aborto, la eutanasia, la discriminación debido a enfermedades contagiosas o hereditarias, los problemas de género o preferencias sexuales, o la pertenencia a un grupo étnico o religioso. Para su análisis, cada uno de estos temas podría implicar su tratamiento específico; y como se advierte, la bioética tiene sus dos visiones o caras, una es la liberal o progresista, y otra, la conservadora. Para mi es claro que la decisión del congreso de Nuevo león es una visión conservadora y contradictoria con su sedicente postura a favor de la vida, ya que no es sólo el aborto el tema que motivó incluir la objeción de conciencia, como aquí lo señalamos.

No menos importante resulta la conveniencia de que ciertas leyes deban ser de carácter general o únicas, y su necesidad de que no se contrapongan a la constitución general. Lo anterior significa que la objeción de conciencia debe estar sujeta únicamente a los límites prescritos por la ley, los necesarios para proteger la seguridad, el orden, la salud, los derechos y libertades de los individuos y los jueces deben hacer valer su autoridad moral y legal para preservar los bienes patrimoniales, el honor, la dignidad, las libertades y la vida.

De esta manera, el ejercicio de la objeción de conciencia debe mantener a salvo los derechos humanos elementales y no debe ser producto del mero juicio subjetivo del objetor, sino de una conciencia cierta, informada y bien formada. Por otro lado, la Suprema Corte no parece tener mucha prisa para tomar una decisión al respecto, pero no tengo dudas que el respeto a la constitución se impondrá.